Nosotros

BAJO FUEGO

Todos sabemos que nos mata, pero, que sabemos a ciencia cierta que nos cura?

Por Humberto Villella.

La razón por la cual este espacio se llama BAJO FUEGO, se debe a que viví en una trinchera por algún tiempo. Escondido y agachando la cabeza para que no me pegaran las esquirlas.

Ustedes se preguntarán cómo llegue hasta allí? muy simple, me caí de la moto. Acababa de cumplir 60 años y me sentía feliz y radiante.

Aprendí a sufrir la soledad, los dolores por las noches, durmiendo por el día, y lo difícil que puede ser llegar hasta el baño.

Nadie presume  su enfermedad como si fuera riqueza, y te refugias en la trinchera.

En el hospital conocí a los asesinos del alma, la falta de fe, la falta de amor y la falta de esperanza.

Todos sabemos que nos mata, pero, que sabemos a ciencia cierta que nos cura?

Monika Zgustova escribió un libro sobre nueve mujeres sobrevivientes. El libro se llama “Vestidas para un baile en la nieve.”

La salvación del infierno del gulag estaba dentro de algunas mujeres y se aferraron a ella sin darse cuenta. La cultura, la música, la literatura, la amistad y el amor que guardaban dentro les dio la fortaleza para sobrevivir a aquella tragedia, al sistema soviético penal de los campos de trabajos forzados para castigar a opositores políticos y criminales creado por Stalin en 1930. 

Y lo más sorprendente, las declaraciones de algunas de ellas.

Zayara Vesiólaya : “Me tumbé en el suelo y me tapé la cabeza con el abrigo. Nikolái me puso la mano encima del hombro, y hasta la hora de salir a trabajar tocó el violín para mí. Con todo el sentimiento interpretó el  allegro molto appassionato  del Concierto para violín de Félix Mendelssohn.»

Elena Korybut-Daszkiewicz:  “Para no desesperar, mientras trabajaba en la mina recordaba poemas que sabía de memoria y me los recitaba a media voz, o cantaba bajito arias de ópera que conocía del repertorio de mi madre.» 

Los invito a apoyar este proyecto, nadie es mas bueno por ayudar ni malo por no hacerlo. Y a los que están todavía en la trinchera les pido que nos dejen llegar para ayudarles. Si fuera médico les diría que descansen, que coman bien y que tomen las pastillas, pero desgraciadamente no lo soy.

Pero para que llegue rápido les mando en ambulancia este poema, a mis compañeros de trinchera.

Si eres capaz de guardar tu vida
en un pequeño morral
si eres capaz de guardar tus sueños
en el puño de la mano
descubrirás la grandeza
de ser un ser humano.

Si eres capaz de cambiar el me conviene
por lo que debe ser.
Serás capaz de cambiar el mundo
una vez más fibra que mueve tu ser                                               

Si eres capaz de derramar una lagrima
y abrir tu corazón por los que sufren
desterrando la mezquindad de tu alma
serás capaz de cambiar el mundo
una vez más.

Si eres capaz de mirar tu mano
y a ese pequeño morral
te encontraras a ti mismo
luchando día tras día
cambiando el mundo.
porque nadie se rinde,y estoy seguro que tu
nunca te rendirás.

Humberto Villella. 2018.